Y si me
dijeran ¿tú quién eres?
Yo
respondería, un sembrador de semillas,
un humilde
canto a la vida
en busca de
sueños aún por cumplir.
Un utópico, la vida me ha demostrado,
que muchas
veces se cumple esa utopía
que siempre
parece imposible de conseguir.
Porque es necesario perseverar y tener infinita paciencia,
tan sólo es
cuestión del paso del tiempo
para que esas
semillas crezcan.
Dejas huella
con tus pensamientos, tus palabras
y tus acciones,
el mejor abono para desarrollarse
dentro del
corazón.
Y no hay lugar mejor en el mundo,
para que florezcan las flores más bellas,
el espíritu más humano y la esperanza de una vida mejor.
Una vida en
armonía, con principios de amor y respeto
al igual que
hace la madre naturaleza,
la mejor
maestra de la que todos deberíamos de aprender.
Simplemente
soy un árbol,
vivo en
silencio, aprendiendo cada día
la nueva
lección que me aportará más sabiduría.
Y esa
enseñanza no me la guardo, sino que la comparto
con mi
entorno y esparzo semillas haya por donde voy.
Entonces, me siento
vivo y con una responsabilidad.
Y así, se van
cumpliendo mis sueños,
mis utopías,
y me siento
realizado, feliz y en Libertad;
porque
siempre me queda el sentimiento
de que mi
paso por la vida a tenido un sentido,
sembrando semillas en los corazones de los demás.
Dedicado a mis alumnos de 5º de primaria del colegio Caballero de La Rosa, de Logroño.





